Piloña | CARDES

"A.J." un inglés muy piloñés, que vive en Cardes

  • "Estoy muy feliz de ser asturianu. Soy un inglés piloñés"
  • "El Brexit me parece algo así como una patada en los cojones"
A.J. el "inglés-piloñés" de Cardes

Arjuna Gould, "A.J.", un inglés muy piloñés feliz de haberse establecido en el oriente asturiano

 

"De todos los lugares que he conocido, Asturias e Irlanda son mis favoritos, sin duda, sólo que en Irlanda no hay cachopos"

Llegó a Asturias, para quedarse, en el año 2012. Tenía 13 años y había pasado su infancia viajando por el mundo a bordo de distintas auto caravanas que sus padres adquirían en Alemania y vendían, después, en Reino Unido. Una dinámica que le ayudó a conocer muchos países y a estudiar por su cuenta durante los viajes por carretera y que estaba encaminada a ahorrar lo suficiente y adquirir una casa en la costa de Irlanda.

Pero todo cambió en el año 2006, cuando uno de esos periplos condujo a esta familia hasta el Oriente de Asturias, un lugar que les cautivó hasta el punto de que, cuando partieron de nuevo, habían adquirido una casa en la que formar su hogar definitivo, cambiando el nombre de Irlanda por el de Asturias en su cuaderno de planes vitales. “Un amigo nos invitó a conocer esta zona y llegamos a Piloña por casualidad. Aquí en Cardes conocimos, en medio del monte, una cabaña que, entonces, era el hogar de un rebaño de vacas y hoy, más de 10 años después, es nuestra casa”. Lo cuenta Arjuna Gould, al que todos sus amigos y vecinos llaman A.J. Un niño que nació al Suroeste de Inglaterra, a miles de kilómetros de Cardes, su pueblin adoptivo, y que ahora es un chaval de 21 años que está “muy, muy feliz de ser asturiano. Soy un inglés piloñés”, cuenta entre risas. “Cuando llegamos yo no tenía ni idea de español y fui aprendiendo hablando con la gente. Cuando fui a Cangas de Onís para estudiar la Educación secundaria en el centro de adultos, me di cuenta de que hablaba asturianu y la gramática me costó algo más. Ahora estudio bachiller y preparo oposiciones para ser bombero, una profesión que me apasiona y que me gustaría desarrollar aquí, en esta tierra”. Además, A.J. tiene tiempo para sacarse el carnet de camión, trabaja por las noches recogiendo la basura y es voluntario de la Agrupación de Protección Civil de Piloña desde hace dos años, “me encanta ser voluntario y ayudar cuando hace falta. Me ayuda a reafirmarme en mi deseo de ser bombero y me motiva bastante cuando los estudios o el trabajo se me hacen más pesados”, cuenta sin borrar nunca la sonrisa de su cara.

"A.J." en Cardes, donde vive desde que llegó a Piloña.

 Lo que tiene muy claro, además de su vocación, es que no quiere irse del oriente asturiano, donde celebra haber llegado y se mueve como pez en el agua. “Me gusta la vida de pueblo. Cuando llegué siendo un niño disfrutaba jugando en la calle con otros niños del pueblo y ayudando a reformar la casa. Me encanta la cultura asturiana, el carácter acogedor de la gente, el paisaje, la comida…todo. De todos los lugares que he conocido, Asturias e Irlanda son mis favoritos sin duda, sólo que en Irlanda no hay cachopos ni escalopines”, bromea. Sobre el Brexit, lo tiene claro, “me parece algo así como una patada en los cojones”, afirma contundente, poniéndose serio por primera vez y añadiendo que sólo espera que, sea cual sea el desenlace, no signifique su deportación o más impedimentos para conseguir la nacionalidad española de manera definitiva. Al fin y al cabo, aunque Reino Unido se saliese de la Unión Europea, A.J seguiría siendo este mismo chaval amable, de mirada clara, que tras una infancia viajera encontró, en una pequeña comarca oriental asturiana, el destino soñado para establecerse, medrar y convertirse en un “inglés piloñés” feliz de ser de Cardes.

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