"Pasitos hacia la inclusión", proyecto del AMPA del CP Condado de Noreña, no encuentra ayudas

Es su reto más ambicioso para trabajar la inclusión en el centro
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photo_camera Fuente: CP Condado de Noreña.

Al CP Condado de Noreña acuden aproximadamente 60 niños con algún tipo de necesidad específica de apoyo educativo de los cuales, unos pocos menos de la mitad, estarían englobados dentro de lo que se conoce como alumnado con necesidades educativas especiales. Niños y niñas con discapacidad o trastornos graves de conducta que limitan su participación, aprendizaje y presencia en las actividades del centro, tanto en las regladas como las extraescolares.

Sandra Naranjo, presidenta del AMPA del colegio, y sus compañeras Noelia Noval y Elena Villa llevan al frente de la asociación poco más de un curso lectivo. Son miembros de ese selecto y reducido grupo de personas que no se limita a mirarse únicamente su propio ombligo y dedica tiempo libre y esfuerzo a intentar mejorar la vida de los demás. Siendo así, desde su llegada se preguntaron por qué, si desde las administraciones se conjuga el verbo integrar, no se termina de hacer en todos sus tiempos verbales. La integración, como la conciliación laboral, son conceptos que llenan mucho la boca de nuestros políticos pero que no acaban de consolidarse más allá de la propaganda del día antes de las elecciones.

No hay que ser injusto, de todas maneras. Si bien queda mucho camino por recorrer, se han dado muchos pasos en la dirección adecuada, aunque queda mucho trabajo por hacer: «"Pasitos hacia la inclusión" es un proyecto que pretende ayudar a las familias de los alumnos con necesidades especiales para que puedan tener las mismas oportunidades que el alumnado común, y puedan disfrutar de las mismas actividades sin que éstas supongan un sobrecoste inasumible para ellas, al necesitar que asista personal adicional especializado para el cuidado de sus hijos en una actividad extraescolar, en un viaje de estudios o un campamento».

La administración no contempla ayudas específicas a las AMPA de los colegios para estos asuntos. Estas asociaciones manejan un exiguo montante que tienen que adecuar a todas sus actividades, como la de costear el comedor del colegio en los meses de junio y septiembre. «Nos hemos reunido con la alcaldesa de Noreña en más de una ocasión pero, más allá de ofrecerse como interlocutora con los responsables en el Principado, no hemos conseguido nada más. Se escudan en que no hay partidas específicas para ello y no se busca ningún tipo de solución».

Así que hay que recurrir a las medidas tradicionales: cercanas las fiestas de Navidad, habrá un mercadillo navideño que, unido a los talleres que celebran durante gran parte del año y las demás iniciativas que se les ocurren, van recaudando algo de dinero que destinan íntegramente a este proyecto. «Estamos intentando optar a una ayuda económica que concede el Principado, aunque es difícil. Pensamos que si la administración admite que en ciertos colegios haya cabida para niños con necesidades especiales también tiene que haber una serie de ayudas para que se puedan relacionar con los demás alumnos en las mismas condiciones».

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